Hoy el dólar cerró a $13.90; mañana, quién sabe. Los pronósticos de un financial planner que conozco indican que en diciembre estará en $15. Nunca, sino hasta ahora, me había puesto a pensar en cómo nos está afectando esta mega crisis, signo inequívoco de que el mundo está cambiando. Ahondar en la forma en que se ha visto afectado mi bolsillo, no viene al caso. Utilizo estas líneas simplemente para decir que mis dos semanas de vacaciones en diciembre lo más seguro es que ya no sean utilizadas en un viaje fuera del país; cuando mucho, viajaré a Acapulco, ja, y la obligada visita a Oaxaca. De cualquier manera, ya quiero que lleguen esos días, siempre necesarios para descansar la mente del estrés laboral, el tráfico, las levantadas temprano, la prisa de la gente...
De días soleados, música de los Flaming Lips, Dandy Warhols, Digitalism, Franz Ferdinand y Cat Power, viajes, registros fotográficos, sensaciones, sabores, libros de Murakami, Auster y Vila-matas y las obsesiones de alguien que con observar el simple cielo de su tierra mientras va por carretera, es feliz.
jueves, 20 de noviembre de 2008
De cómo la crisis afectó mis planes
Hoy el dólar cerró a $13.90; mañana, quién sabe. Los pronósticos de un financial planner que conozco indican que en diciembre estará en $15. Nunca, sino hasta ahora, me había puesto a pensar en cómo nos está afectando esta mega crisis, signo inequívoco de que el mundo está cambiando. Ahondar en la forma en que se ha visto afectado mi bolsillo, no viene al caso. Utilizo estas líneas simplemente para decir que mis dos semanas de vacaciones en diciembre lo más seguro es que ya no sean utilizadas en un viaje fuera del país; cuando mucho, viajaré a Acapulco, ja, y la obligada visita a Oaxaca. De cualquier manera, ya quiero que lleguen esos días, siempre necesarios para descansar la mente del estrés laboral, el tráfico, las levantadas temprano, la prisa de la gente...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Amiga, yo ando exactamente en las mismas. Nuestro viaje a Vietnam se ha visto pospuesto por otras prioridades. Pero no nos quejemos, que finalmente estamos mejor que muchos...
Decía un maestro budista, de cuyo nombre no quiero (y no puedo!!) acordarme, que las vacaciones, como los amores, se pueden vivir dentro. No le quiero quitar mérito al destino al que iban (a mí me pasa igual y muero de tristeza!!!!), pero quise ver el vaso medio lleno y decidí no lamentarme más. Si se puede, qué bueno, si no se puedo, tal vez sea buena idea perderse dentro de sí, ir allá a dónde no vamos, a dónde no sabemos qué y cómo sentimos. Si tenemos al alma de vacaciones, porque hay cierre, porque hay que pagar la renta, poruqe hay que ir a una comida, porque hay que hacer mil cosas, tal vez sea bueno visitarla.
Un beso y suerte en la vacación!!!!
Publicar un comentario