Cuando las hojas caen, en una suerte de hipnosis, salgo a mi balcón a observarlas para ver como, una a una, van dejando atrás un ciclo.
Cuando las hojas caen, camino a mi trabajo extasiada ante un evento del que quizá nadie se percata, sólo yo -quiero creerlo-, una loca que juguetea con sus formas.
Cuando las hojas caen, los problemas se me olvidan, o por lo menos, encuentran un lugar donde ocultarse.
Porque cuando las hojas caen me descubro feliz.
2 comentarios:
Gostei tu blog.
paulo
Portugal
http://abebedorespgondufo.blogs.sapo.pt/
Oiga, cuánta lírica en sus palabras. Es fantástico detenerse y ver toda la poesía que nos rodea. Creo que sólo la gente inteligente como tú se da cuenta de que eso existe y abraza esos momentos...
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