domingo, 7 de febrero de 2010

Placeres

El acto de comer o alimentarse es sinónimo de supervivencia. Pero cuando se le da un sentido mucho menos básico, los sabores, texturas y olores pueden evocar emociones que convierten el instante de la degustación en un momento de felicidad absoluta.

1 comentario:

Lunette dijo...

Le hubieras hecho una foto a mi escalivada!