martes, 17 de marzo de 2009

Fiebre de sábado por la noche

Intenté desprenderme de mis ropas y no pude.
Luego caí en cuenta que estaban fuertemente pegadas a mí gracias a esa chiclosa sustancia que me siguió por toda la avenida. Primero en forma de perro, luego, de arcoiris, después como una nube y finalmente como una mariposa que terminó posando sus patas sobre mi hombro apenas llegué a mi puerta, para después envolver todo mi cuerpo, en forma de capullo.
Le pregunté por qué quería apoderarse de mí, y sin que pareciera importarle me dijo que porque sí.
A mí no me quedó claro y volví a cuestionarla:
-¿Qué quieres que te diga?, me contestó, simplemente pasaste a mi lado y pensé que en tí encontraría un buen hospedaje: agua, alimentos orgánicos, cama.
Pues no estaba tan equivocada (¿o equivocado?) pues mis células de eso viven (células "orgánicas", ja)
Pero, ¿por qué yo?, insistí. No necesito un inquilino que me esté molestando todo el día, pues traer a un pegoste no creo que sea tan cómodo.
Tanta era mi molestia de que algo se pretendiera instalar en mi organismo que me puse a despotricar contra todo mundo: que la crisis, que el desempleo, que el calentamiento global, que los automovilistas que no respetan a los peatones, que las estaciones de radio que escuchan los taxistas en días hábiles a las 9 de la mañana... Nada parecía tener sentido, lo único que yo quería era discutir.
Y de pronto se hizo de noche, y me quedé dormida, y empecé a soñar...
Y hasta que por fin pude desprenderme de mis ropas, descubrí que esa chiclosustancia ahora se había instalado en mis brazos. Pero no, sorpresa, no era un pegote que tomaba distintas formas según su estado de ánimo, ¡eran ronchas!



Ahora me río, sí, porque la comezón ha cedido. Y es que en mi delirio febril por haber tomado un medicamento al que me descubrí intolerante, ví como algo chicloso recorría por mi cuerpo, pero en realidad era una reacción alérgica, que, por cierto, hoy empieza a despedirse. No, no creo extrañarla...

1 comentario:

In dijo...

pobrecita!
yo soy doña alergias, te entiendo.
Pero yo no las describo de forma tan linda!