viernes, 6 de junio de 2008

Si los días siempre fueran grises...




No es que la lluvia no me guste, pero creo que soy más feliz viendo brillar el sol; sin embargo, debo aceptar que la atmósfera que se crea a partir de ella es incomparable. Nada más hay que ver estas fotos para agradecer que de vez en cuando el cielo se nuble.

1 comentario:

David dijo...

Pocos días como los grises, en su sentido mágico, creativo, nostálgico... cuida el extremo para que como a mí, no te pases al extremo de la escala del gris, el negro de la depresión. ¡Un abrazo mi Nony!